Nos situamos en el exterior de una cárcel, con un zoom out de un módulo carcelario desde fuera. Es grande y de ladrillo rojo. Una voz en off dice: “¿Te preguntas cómo son las estancias de este destino?”
Vemos un plano fijo de un pasillo con muchas puertas azules de metal, con números pintados en amarillo. Son las celdas. Sobre este plano leemos: “LAS CELDAS”.
Por corte, van apareciendo planos de elementos de las propias celdas: litera, cuarto de baño, rollos de papel higiénico… La voz en off dice: “Te va a tener que gustar mucho esta habitación, porque aquí pasarás cada día hasta que cumplas tu condena por haber matado a alguien en la carretera”. El reportero aparece dentro de una celda mirando cada detalle, tocando el colchón, abriendo la ventana…
Vemos un plano de un corcho de pared con dibujos infantiles, fotos y cartas. Escuchamos al reportero decir: “Podrás decorarla a tu gusto y personalizarla con algunos recuerdos”.
El reportero sigue curioseando todas las partes de la celda: el baño, el grifo del lavabo, las vistas… Por último, vemos fotos de niños pequeños pegadas al cabecero de la cama, mientras, este comenta: “Desafortunadamente, tu familia solo puede pasar aquí un día a la semana y por unas horas, pero no te preocupes, se acostumbrarán a no tenerte cerca”.
Una voz en off narra: “No estarás solo, pero tu compañero será un desconocido y puede que no este aquí por los mismos motivos que tú. Tu primera noche será muy larga, porque la pasarás en vela”. Mientras, seguimos viendo planos de la habitación, una pequeña tele sobre una balda, las rejas de la ventana, y la cámara moviéndose hacia atrás saliendo de la misma.
Vemos un primer plano del reportero, hablando a cámara: “La cárcel te ofrece un alojamiento gratuito, sin embargo, le saldrá muy caro a la victima del accidente”. Tras él podemos ver todo el interior de la celda. Cuando termina de hablar se da la vuelta y camina hacia la ventana de la estancia, se desenfoca el plano y aparece una sobreimpresión en la que leemos: “¿Vas a venir?”