Como si de un programa de viajes se tratase, vemos planos a corte de distintas ubicaciones y paisajes, que se intercalan con imágenes del que será el reportero disfrutando de esos destinos, mientras dice: “Hay lugares que jamás pensaste visitar, pero estas vacaciones pueden convertirse en tu próximo destino”.
Leemos una cartela sobre un paisaje de una carretera junto al mar en la que pone: Top 10 vacacional”.
El reportero aparece en escena recorriendo unas escaleras de piedra. Por corte vemos planos de naturaleza, árboles, plantas… Mientras, éste habla a cámara: “Para conocer el número 2 de nuestra lista, hoy viajamos hasta un sitio rodeado de naturaleza y silencio… mucho silencio”.
El reportero vuelve a aparecer en la majestuosa entrada de un cementerio mientras dice: “BIENVENIDOS AL CEMENTERIO”. Se mantiene el plano de la entrada, sobre la que leemos: “EL CEMENTERIO. 4 visitantes por día en temporada alta”.
Entramos en un cementerio, vemos planos a corte de detalles de lápidas, flores… mientras, el reportero habla a cámara: “Ideal para encontrar paz y descansar eternamente. Por fin podrás desconectar del estrés del trabajo y de la rutina familiar”.
En medio de un bosque de lápidas habla con rotundidad: “Un accidente mortal te traerá hasta este destino, y cuando vengas, te quedarás para siempre”.
A continuación, vemos un plano de un enterrador haciendo su trabajo. Cambia el plano y aparece junto al reportero. Detrás de ellos se ven las lápidas del cementerio. Estos mantienen una conversación. El reportero, le pregunta: “En temporada de vacaciones, ¿qué diferencias notas tú en tu trabajo?” A lo que él responde: “Suele venir bastante más gente, unos 4 viajeros por día, sobre todo por accidentes de tráfico.” Vemos como se intercalan planos de ataúdes con primeros planos de los dos protagonistas.
El entrevistador le pregunta: “¿Qué es lo más duro de tu trabajo, Juanjo?” Juanjo, el enterrador, responde con un gesto preocupado y triste: “Hombre, lo más duro es cuando vemos una caja blanca, que son los niños pequeños.” Por corte vemos a un grupo de personas cargando un ataúd blanco, que corta con planos cortos de una lápida de un niño de muy corta edad.
Vemos al enterrador de espaldas con una pala, posteriormente un plano subjetivo desde una tumba en el que vemos cómo realiza su trabajo, tirando tierra con una pala hasta oscurecer la imagen.
De nuevo, aparece el reportero dentro de un panteón. Escuchamos su con un eco especial: “Opciones de estancia hay muchas, pero tú no estarás para elegir y tu familia decidirá por ti”.
Mientras se suceden distintos planos del interior del panteón, las flores, las velas… el reportero comenta los beneficios del mismo: “Esto es un espacio mucho más íntimo, más confortable. Aquí puede estar la madre, el padre, los niños abajo, toda la familia. No les va a faltar absolutamente de nada, decoración, flores… Al fin y al cabo, toda la comodidad de un panteón, pero eso sí, recuerden, si están aquí, es que están muertos”.
Por corte, vemos planos de lo que parece ser un laboratorio, con paredes de azulejos blancos, mesas de metal con instrumentos médicos y vitrinas, también hay un hombre con hombre con una bata. Mientras la voz en off del reportero dice: “Si vienes aquí puede que tengas este servicio incluido, un tratamiento que te prepara para que tu pareja y amigos puedan verte por última vez”.
El tanatopráctico habla a cámara mientras explica su experiencia: “En los accidentes de tráfico lo que más cuesta disimular probablemente sean lesiones de cara que utilizan látex, ceras, cremas, maquillajes, piel artificial…”
Por corte vemos planos de una familia comprando un ramo de flores y depositándolo en una tumba, mientras la voz en off explica: A diferencia de otros destinos vacacionales como la cárcel, aquí las visitas son bienvenidas en cualquier momento y no necesitarán autorización para traerte regalos”.
El reportero está frente a la florista y tras ellos, el puesto de flores del cementerio. Luis, el reportero dice: “¿Qué tipo de gente viene, sobre todo en vacaciones?”, a lo que ella responde: “Viene mucho matrimonio mayor que vienen a traer flores a algún hijo suyo y también viene mucha gente joven eh, viene a visitar a algún amigo fallecido también en un accidente de tráfico”.
Vemos al reportero mirando a cámara, y tras él, un entierro en el que hay familiares y seres queridos llorando desconsoladamente. El reportero dice: “En todas las vacaciones hacemos muchísimas fotos, el único álbum de fotos que no tenemos es éste, porque la foto la guardamos aquí”.
Vemos una sucesión de planos de elementos del cementerio, fotos, detalles de las lápidas, fechas… Mientras, una voz en off dice: “Este sitio recibe viajeros de cualquier edad, y aunque todo el mundo acabará viniendo algunos llegan mucho antes de lo que esperaban por correr en la carretera”.
El reportero aparece nuevamente frente a cámara paseando por el cementerio, diciendo: “Para ti esta experiencia será un viaje solo de ida, así que ni te preocupes por la vuelta”.
Terminamos recorriendo una carretera en silencio. Sobre la imagen, podemos leer: “El exceso de velocidad te puede traer aquí, ¿vas a venir?”