Vemos un plano desenfocado que empieza a enfocarse hasta revelarnos una cámara de seguridad sobre un cielo azul. Mientras, una voz en off dice: “Cuando vengas harás un check-in completamente diferente al de cualquier experiencia hotelera.” Sobre ese mismo plano aparece una sobreimpresión en la que leemos: “EL CHECK-IN”.
Aparece en escena un reportero en la ventanilla en la que te dan acceso al interior de la cárcel. Lo vemos rodeado de funcionarios de seguridad mientras dice: “Hoy acompáñame a conocer la rutina de acceso a tu ingreso en prisión”.
Vemos cómo el reportero se aproxima al acceso, donde hay dos personas de seguridad controlando su entrada. Entretanto, dice: “Es un proceso incómodo y lento, pero no te preocupes, porque pronto estarás en tu habitación. Aquí vienes a desconectar de todo, dentro no necesitarás nada de lo que tienes fuera.”
Cambiamos a un plano detalle de las manos del reportero dejando un teléfono móvil en una mesa que hay junto al acceso. En la mesa hay bolsas herméticas de plástico en las que el funcionario va guardando los objetos personales. Por último, deja un reloj de pulsera, mientras le escuchamos explicar: “La gente deja objetos como el teléfono móvil, aunque es paradójico, porque puede que sea un mensaje mientras conduces lo que te haya traído hasta aquí”. Al dejar todos sus objetos personales, una agente de seguridad le da acceso mediante un gesto con la mano.
Después, vemos un primer plano del reportero en el que habla a cámara diciendo: “Es mejor no pensar en el tiempo, la condena por homicidio imprudente en accidente de tráfico es de varios años, si involucra alcohol la pena se eleva.” Por último, vemos a través del cristal circular de una puerta cómo una agente de seguridad le va dejando entrar a través de los siguientes accesos. Sobre esta imagen hay una sobreimpresión en la que leemos: “¿Vas a venir?”