Vemos un plano general de unos reclusos en el comedor de la cárcel. Unos se sientan a comer, otros hablan entre ellos frente a sus bandejas de comida… Mientras, una voz en off dice: “¿Te gustan las experiencias exóticas?”
Vemos un primer plano del reportero hablando a cámara mientras entra en el comedor. Le escuchamos decir: “Si vas a venir a este lugar es mejor que te vayas acostumbrando a probar cosas nuevas: sabores, costumbres, experiencias…” Vemos un plano detalle de unas manos cogiendo una bandeja con comida, mientras, aparece una sobreimpresión en la que leemos: “LA GASTRONOMÍA”.
Por corte vemos planos del reportero cogiendo una bandeja, comiendo junto a presos y probando distintos platos, comentando de fondo: “Durante todo el tiempo que te quedes aquí no podrás comer ni una sola vez con tu familia”. El reportero pasea junto a las instalaciones señalando con la mano la cocina y diciendo: “Por aquí vemos la cocina…”.
Vemos cómo uno de los cocineros sujeta una bandeja compartimentada con comida y se la da a un preso, explicando: “Ni esta es tu cocina, ni esta es la vajilla que elegiste para tu casa”.
El reportero habla a cámara desde el comedor: “Un menú muy healthy, muy sano, muy completo”. Mientras, vemos un plano de una bandeja que es colocada en una mesa por un preso. La bandeja es de metal, tiene compartimentos en los que hay una mandarina, una ensalada de patata, unos cubiertos…
Aparece de nuevo el reportero sentado en una de las mesas del comedor frente a uno de los presos, explicando: “Podrás sentarte a la mesa con personas muy diferentes a ti que te contarán anécdotas bastantes particulares. En este momento se dirige con la mirada a un preso que está sentado frente a él, y dice: “¿verdad?”
Volvemos a ver un plano en el que está de pie, hablando a cámara con parte del comedor tras él, mientras dice contundentemente: “Y esa es la riqueza del viaje, aprender de lo nuevo”.
Vemos planos de diferentes presos comiendo, hablando entre ellos, algunos comen solos y otros acompañados. El reportero explica: “La sobremesa tendrás que dejarla para cuando vuelvas a salir a cenar con amigos, mientras estés aquí no podrás quedarte en el comedor más de una hora”.
Por último, lo vemos de espaldas acomodándose en uno de los grupos de presos para ponerse a comer. Cambiamos a un primer plano de él comiendo tallarines. Sobre este plano leemos una sobreimpresión en la que pone: “¿Vas a venir?”